África, el continente más pobre del mundo, el cual año tras año, encabeza las estadísticas negativas mundiales, es también el más pobre en la educación. Allá escasea el agua potable, y abunda la suciedad, la mortalidad infantil, el hambre, la violencia y los problemas políticos. Por esta y muchas otras razones, es que los niños africanos no tienen acceso a una buena educación, por lo tanto, el desarrollo y progreso ha sido muy inferior a todos los otros continentes. Al haber menos inversión en educación, menor son los resultados para el futuro.
Según el estudio Social Watch, a este ritmo el África subsahariana no alcanzará un nivel aceptable en educación, salud e igualdad hasta el año 2353. Por si fuera poco, la actual crisis económica mundial podría sumir a 53 millones de personas más en la pobreza en los países en vías de desarrollo, la mayoría, de nuevo, en África, según los datos del Banco Mundial. (http://www.elmundo.es)África sólo subsiste gracias a dos cosas: El petróleo y las ayudas internacionales. Ambas, no alcanzan para otorgarle a los niños una buena educación pública, sin embargo, aunque tuvieran los medios, la educación sería muy distinta a la del resto del mundo, es una cultura diferente.
El petróleo año a año ha tendido a bajar, y la crisis ha declinado las donaciones internacionales, por esta razón, es que muchos especialistas, como Manuel Pino Figueroa, abogado y economista, creen que el lento desarrollo africano, perjudica directamente todos los aspectos de la vida cotidiana de la sociedad africana.
“No se puede comparar la educación africana con cualquier otra, cuando nosotros desde que nacemos tenemos buenas condiciones higiénicas, tomamos desayuno, y así podemos pensar sin ningún problema. Ellos no tienen ni un tercio de lo que tenemos nosotros para desarrollarnos adecuadamente”, comenta Manuel. Además hace alusión a la falta de una estructura político-económica que ayude a ordenar las decisiones africanas internas: “Ellos tienen prioridades diferentes a la del resto del mundo, necesitan primero arreglárselas para comer, luego para educarse”.
Según el estudio Social Watch, a este ritmo el África subsahariana no alcanzará un nivel aceptable en educación, salud e igualdad hasta el año 2353. Por si fuera poco, la actual crisis económica mundial podría sumir a 53 millones de personas más en la pobreza en los países en vías de desarrollo, la mayoría, de nuevo, en África, según los datos del Banco Mundial. (http://www.elmundo.es)África sólo subsiste gracias a dos cosas: El petróleo y las ayudas internacionales. Ambas, no alcanzan para otorgarle a los niños una buena educación pública, sin embargo, aunque tuvieran los medios, la educación sería muy distinta a la del resto del mundo, es una cultura diferente.
El petróleo año a año ha tendido a bajar, y la crisis ha declinado las donaciones internacionales, por esta razón, es que muchos especialistas, como Manuel Pino Figueroa, abogado y economista, creen que el lento desarrollo africano, perjudica directamente todos los aspectos de la vida cotidiana de la sociedad africana.
“No se puede comparar la educación africana con cualquier otra, cuando nosotros desde que nacemos tenemos buenas condiciones higiénicas, tomamos desayuno, y así podemos pensar sin ningún problema. Ellos no tienen ni un tercio de lo que tenemos nosotros para desarrollarnos adecuadamente”, comenta Manuel. Además hace alusión a la falta de una estructura político-económica que ayude a ordenar las decisiones africanas internas: “Ellos tienen prioridades diferentes a la del resto del mundo, necesitan primero arreglárselas para comer, luego para educarse”.


